Identificarse

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Sara

                                                                                                              Sara

Sara nació en Jerez de la Frontera el domingo 10 de Agosto de 2003 a las 13:35 horas y en plena ola de calor,  como éramos padres primerizos estábamos lógicamente muy ilusionados y nerviosos con el acontecimiento que se avecinaba.  El parto fue muy bueno y muy rápido, sin duda alguna ambos podemos decir que ha sido el día más feliz de nuestras vidas, durante el parto no nos dimos cuenta de nada anormal, el médico puso a Sara sobre el vientre de su madre mientras la sujetaba por las piernas de forma que sólo veíamos la cara, el cuerpo y las manos de una niña muy guapa, rápidamente se la llevaron bajo el pretexto de que podía coger frío, luego todo fueron fellcitacìones, abrazos y toda la familia corriendo a la planta donde está la sala de nido para ver por primera vez a Sara.

Al rato una enfermera salió al pasillo y preguntó por el padre, asi que entré y me comentó que Sara había nacido con un problema, al mismo tiempo que destapaba a Sara dejando ver sus piernas, fue entonces cuando pude ver que sus pies estaban mal, ya que estaban totalmente torcidos y desviados de su posición normal, el impacto fue tremendo y en ese momento el mundo se me vino encima. La enfermera me comentó que habían llamado al pediatra para que viera a la niña y ella, por quitar importancia al asunto, me comentó que había niños que desarrollaban una mala postura en el vientre de la madre, luego llegó el pediadtra y, poco más o menos me dijo lo mismo, emplazando a que la viese un traumatólogo con objeto de poder llegar al diagnóstico exacto. A pesar de ser un domingo de agosto, el traumatólogo de guardia se brindó a acudir a ala sala de nido a reconocer a Sara (a las seis de la tarde) y fue cuando me dijo lo que tenía en los pies no era postural, sino que lo que tenría era el "Pie Equinovaro Severo Bilateral" y que el tratamiento consistiría en series de yesos, botas ortopédicas e intervenciones que podrían durar hasta que la niña completase el desarrollo. Creí entonces que eso no me podía estar pasando, había deseado con todas mis fuerzas que fuese algo pasajero y de poca importancia, pregunté si habría que operar y el traumatólogo me comentó que sería probable pero que era muy pronto para ello, que habría que esperar a ver como respondían los pies de Sara al tratamiento, luego pregunté que cuando se comenzaba con el tratamoento y el doctor me dijo que debía de comenzar cuanto antes mejor, así que en ese presico momento se llevaron a Sara a la sala de curas de traumatología, y le puesieron yesos en las dos piernas hata la altura de la ingle y nos dijeron que había que cambiárselos cada 9 días.
Así continuamos durante casi un mes en el que a Sara le cambiaron por 4 veces los yesos, estos días lo pasábamos muy mal ya que Sara no paraba de llorar durante los cambios. A pesar de todo comenzamos a ver la luz al ver la buena evolución de los pies semana a semana, ya que se veía de forma patante la progresión de la corrección, durante los cambios volvíamos a preguntar a los doctores si sería necesario operar y la respuesta siempre era que habría que seguir con los yesos hasta los seis meses aproximadamente y en caso de que no evolucionases bien habría que operar, nos dijeron que esto ocurría en un 50% de los casos. Aunque la atención prestada por el equipo de traumatología del Hospital de Jerez nos parecía correcta, siempre salíamos del hospital con la duda de si estábamos haciendo por nuestra hija todo lo mejor que podíamos hacer, fue así como decidimos que teníamos que consultar a otr médico para tener una segunda opinión. Algunos familiares comenzaron a darnos nombres y telefónos de prestigiosos traumatólogos de Madrid y Sevilla, pero cuando buscaba sus referencias por Internet, ninguno destacaba en el tratamiento del pie equinovaro o pie zambo congénito.

Durante estas búsquedas en Internet estuve leyendo todo lo que pude sobre pue equinovaro, pude ver que había muchas páginas médicas que explicaban en un lenguaje muy técnico paso a paso los distintos tipos de intervención quirúrgica, también visité páginas web donde se explicaba un tipo de tratamiento denominado Método Ponseti, un día entre en un foro donde contacté con José Curbera y Cristina Luis, padres de un niño con pie equinovaro y que habían llevado a su hijo a Iowa a seguir con el método Ponseti, fué así como (gracias a ellos) comencé a enterarme bien que el tratamiento con el método Ponseti es, a día de hoy, uno de los métodos con mayor porcentaje de éxito ene el tratamiento de pie zambo contando además con el aliciente de que en este método no se produce intervención quirurgica mayor.

Así fue como contacté con el Dr. J.A. Morcuende, del equipo del Dr. Ignacio Ponseti en Iowa, el cual nos recomendó llevar a nuestra hija a alguno de los doctores  que siguen el método Ponseti en España. Por cercanía y comodidad pensamos en llevar a nuestra hija a la consulta del Dr. Rafael Casielles en Málaga, aunque seguíamos dudando sobre si estábamos haciendo lo más acertado. El traumatólogo que seguía a Sara en el Hospital de Jerez vio acertada la decisión ya que conocía al Dr. Casielles y reconociía su elevada experiencia en el tratamiento del pie zambo. Gracias a sus palabaras, y a la insistencia de Cristina y José, desaparecieron las dudas y decidimos llevar a Sara a Málaga para seguir el tratamiento del método Ponseti. El Dr. Casielles continuó trantando a Sara con los cambios de yesos durante dos semanas más, la diferencia es que se notaba su gran dominio y conocimento del pie equinovaro, así como de la correcta manipulación de los yesos, los cuales eran totalmente distintos a los que ponían en el Hospital de Jerez, además la niña no lloraba durante los cambios de yesos, así que poco a poco comenzamos a ilusionarnos. A las dos semanas, tras dos cambios de yesos, los pies de Sara se mostraban miy bien, desapareciendo cierta rigidez del pie izquierdo que le habían detectado en el Hospital de Jerez y que el Dr. Casielles había conseguido corregir con una adecuada manipulación. Transcurrido este tiempo, llegó el momento de la tenotomía (una pequeña incisión en cada talón para seccionar el tendón de Aquiles y que el Dr. Casielles realizó en su consulta con anestesia local) lógicamente estábamos muy nerviosos y asustados, pero a decir verdad, Sara sólo lloró durante la intervención, los días posteriores estuvo bien. Tras la tenotomía, durante tres semanas seguidas llevó los que esperemos que sean sus últimos yesos, El 9 de octubre de 2003, con casi dos meses de esad, el Dr. Casielles le puso la Barra de Denis Brown (BDB), dos botas orientadas y unidas por una barra por debajo del talónn, la cual tuvo que llevar día y noche (23 h al día) durante 4 meses. Desde el 10 de febrero de 2004, a los seis meses de edad, sólo tiene que llevar la BDB de noche.

Los pies de Sara están muy bien y ya puede hacer una vida completamente normal, por lo que seguimos igual de ilusionados y confiamos en que se pueda dar más difusión al método Ponseti en España, por ser a nuestro entender, el mejor tratamiento posible para el pie equinovaro. Desde aquí damos las gracias a José y Cristina por la ayuda desinteresada prestada y nos brindamos a ofrecer nuestra experiencia y nuestra ayuda a los padres que la puedan necesitar.

Sara, Raquel y José Luis